El mediodía del martes dejó una escena imposible de apartar de la cabeza en pleno centro de Alicante: una niña de poco más de dos años y medio estaba sola junto a un coche, expuesta, desatendida y atrapada en un estado de abandono que saltaba a la vista.

Fueron dos viandantes quienes dieron la voz de alarma al ver a la menor junto al turismo, sin la atención inmediata de ningún adulto y en unas condiciones higiénicas que ya apuntaban a algo mucho más grave que un simple descuido.

Cuando los agentes llegaron al aparcamiento comprobaron que la pequeña, nacida en octubre de 2023, llevaba el pañal muy manchado, sin cambiar desde hacía tiempo y con un fuerte hedor, señales visibles de una desprotección sostenida.

A pocos metros de ella estaba la pareja arrestada: un hombre de 28 años y una mujer de 30, ambos de nacionalidad argelina, reclinados en los asientos delanteros del vehículo y en un estado de somnolencia del que tardaron en reaccionar.

Dentro del coche aparecieron varios envases de medicamentos que requieren prescripción médica, un detalle que abrió otra capa de inquietud sobre lo que estaba ocurriendo alrededor de la menor cuando fue localizada.

La niña fue atendida primero por sanitarios desplazados al lugar y después trasladada al servicio de Pediatría del Hospital General Doctor Balmis, donde quedó sometida a una exploración para valorar su estado.

Tras esa revisión médica, la menor fue derivada provisionalmente al Hogar Provincial Antonio Fernández Valenzuela, donde quedó bajo custodia mientras avanzan las comprobaciones sobre su entorno y su situación real.

La investigación también puso el foco en una circunstancia delicada: los apellidos de la niña no coinciden con los de los dos adultos detenidos, un dato que obliga a revisar con precisión cuál era el vínculo entre ellos y la menor.

Durante el registro posterior del vehículo, los agentes intervinieron 7.500 euros en efectivo repartidos en billetes de alto valor, además de 5.760 francos suizos, una suma que rondaría otros 6.200 euros al cambio.

A ese dinero se sumaron ocho teléfonos móviles y un hallazgo especialmente llamativo: parte del efectivo estaba escondido en la entrepierna de la mujer, junto a uno de los terminales, lo que elevó todavía más la sospecha sobre el contexto del caso.

Una vez recibieron asistencia sanitaria y pudieron ser estabilizados, los dos adultos quedaron detenidos por un presunto delito de abandono de menor, la figura penal que centra de momento la actuación policial.

La intervención evitó que la situación de la niña pudiera derivar en un daño todavía mayor, porque la menor no solo estaba sola durante unos instantes, sino rodeada por una mezcla de suciedad, pasividad adulta y un entorno que no ofrecía ninguna protección.

El concejal de Seguridad de Alicante, Julio Calero, felicitó a los agentes por una actuación que, en su valoración, evitó una desgracia irreparable, una frase que retrata la gravedad con la que se observó la escena desde el primer momento.

Lo que queda ahora es reconstruir cuánto tiempo llevaba la niña viviendo bajo esas condiciones, qué papel real desempeñaban los detenidos en su cuidado y por qué una pequeña de apenas dos años terminó convertida en el centro de una escena tan degradante como perturbadora.