La tragedia cayó sobre Beuvrages, en el norte de Francia, cuando dos gemelas de 15 meses fueron encontradas sin vida en sus camas dentro de la vivienda familiar.
Fueron sus propios padres quienes avisaron a los servicios de emergencia alrededor del mediodía, después de descubrir a las niñas inmóviles en sus habitaciones.
Las primeras constataciones apuntan a una muerte por deshidratación, una hipótesis que ha colocado desde el primer momento el foco de la investigación sobre las condiciones en las que pasaron la noche.
En la misma casa se encontraban los otros cuatro hijos de la pareja, de entre 3 y 6 años, también afectados por deshidratación y trasladados a centros hospitalarios para recibir atención urgente.
Uno de los puntos más duros del caso es que las pequeñas fueron halladas en sus cunas cuando ya presentaban signos compatibles con un fallecimiento ocurrido horas antes.
La Fiscalía de Valenciennes abrió una investigación por privación de cuidados por parte de ascendientes con resultado de muerte de menores de 15 años, una calificación que agrava desde el inicio el alcance penal del caso.
Los padres, de 35 y 32 años, quedaron bajo custodia policial mientras los investigadores trataban de reconstruir con precisión qué ocurrió dentro de la vivienda y durante cuánto tiempo estuvieron las niñas sin atención efectiva.
La autopsia fue ordenada para aclarar la causa exacta de la muerte y para determinar si la temperatura acumulada en la habitación pudo acelerar de forma decisiva el desenlace.
El caso estalló después de varios días de calor extremo en Francia, con una ola que había puesto bajo presión a numerosas zonas del país y que ya estaba siendo vinculada a un exceso de mortalidad.
Vecinos del barrio describieron una casa cerrada y pesada por el calor, dentro de un entorno de viviendas similares donde las altas temperaturas pueden concentrarse con fuerza en el interior.
El alcalde de la localidad trasladó públicamente la conmoción del municipio y afirmó que la familia se había instalado hacía poco tiempo en el pueblo.
También se indicó que no constaban antecedentes judiciales de los progenitores ni un seguimiento abierto en asistencia educativa, un dato que añade más desconcierto al drama.
Mientras la vivienda permanecía precintada, la investigación avanzaba sobre los cuidados recibidos por los seis menores, los tiempos de reacción y el contexto exacto en el que las gemelas quedaron expuestas a un riesgo fatal.
La escena deja una imagen imposible de apartar: dos bebés muertas, cuatro hermanos rescatados con síntomas de deshidratación y una casa convertida en el centro de una investigación tan asfixiante como el calor que rodea el caso.
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