La autopista AP-68 quedó marcada por una colisión brutal a la altura de Murchante, en Navarra, donde dos camiones chocaron de frente y uno de sus conductores murió en el acto.
El aviso entró en el centro de gestión de emergencias SOS Navarra 112 a las 19:23 horas del martes 16 de junio, cuando la escena ya apuntaba a un siniestro de extrema gravedad.
El impacto se produjo en el kilómetro 217, un tramo donde un camión tráiler que circulaba en dirección Zaragoza se salió de la vía, atravesó la mediana e invadió el sentido contrario.
En ese recorrido descontrolado acabó colisionando frontalmente contra un camión portacoches que avanzaba hacia Logroño, dejando la calzada convertida en un amasijo de hierro, carga y cristales.
Los equipos desplazados desde los parques de bomberos de Tudela y Peralta, junto a ambulancias medicalizadas, ambulancias de soporte vital básico, Policía Foral y Guardia Civil, se encontraron una escena devastada.
Los sanitarios no pudieron hacer nada por salvar al conductor del tráiler, un hombre de 44 años que murió en el lugar antes de poder ser evacuado.
El otro camionero, de 41 años, consiguió sobrevivir al golpe, aunque sufrió policontusiones de carácter leve y fue trasladado al Hospital Reina Sofía de Tudela en una ambulancia medicalizada.
La secuencia inicial que manejan los servicios públicos sitúa el origen del choque en esa irrupción del tráiler sobre la mediana, un movimiento que convirtió una vía rápida en un pasillo sin escapatoria.
Las imágenes difundidas tras la intervención muestran ambos vehículos completamente destrozados, con la carga desplazada y los restos extendidos sobre la calzada, una estampa que refleja la violencia exacta del impacto.
El cuerpo del fallecido fue derivado al Instituto Navarro de Medicina Legal, donde se le practicará la autopsia para completar los trámites forenses derivados del siniestro.
La Brigada de Atestados de la Policía Foral asumió la investigación para determinar con precisión qué desencadenó la salida de vía del vehículo articulado y por qué acabó saltando la separación central.
La colisión obligó a desplegar un operativo amplio en una arteria clave del tráfico pesado del norte, donde cualquier choque entre vehículos de gran tonelaje multiplica el riesgo y la destrucción en cuestión de segundos.
La edad de los dos conductores, 44 y 41 años, dejó además una dimensión seca y concreta del golpe: dos hombres atrapados en una maniobra imposible de corregir cuando el carril contrario ya estaba encima.
Al cierre de las comprobaciones iniciales, el balance seguía siendo el mismo y no perdía dureza: un muerto, un herido y una investigación abierta para aclarar cómo una desviación mínima acabó en una tragedia total.
0 Comentarios