Santander: un joven muere desangrado tras una persecución con palos, barras y armas blancas


La madrugada del sábado 13 de junio terminó con un rastro de sangre en el centro de Santander y un joven de 27 años muerto después de una reyerta que se desbordó en varios tramos de la zona de ocio nocturno.

La secuencia arrancó en el exterior del Ecstasy Night Club, en la calle Santa Lucía, cuando una discusión inicial acabó rompiendo cualquier posibilidad de calma y empujó a varios implicados a una espiral de violencia cada vez más agresiva.

El desencadenante fue una bofetada de la víctima a uno de los hombres del grupo con el que discutía, un gesto que convirtió una pelea breve en una persecución a pie por calles del centro.

A partir de ese momento comenzaron a aparecer objetos contundentes y armas blancas, con golpes, carreras y ataques que fueron desplazando el enfrentamiento desde Santa Lucía hasta la calle Gándara y el entorno de Bonifaz.

La víctima, un joven colombiano, sufrió dos heridas incisas y una de ellas, localizada bajo la axila izquierda, provocó una hemorragia masiva que acabó resultando letal en cuestión de minutos.

Cuando las primeras dotaciones policiales llegaron tras el aviso recibido hacia las 4:25 horas, encontraron al herido tendido en el suelo, sangrando abundantemente en las inmediaciones de un local nocturno de esa zona.

Los sanitarios del 061 intentaron reanimarlo allí mismo, pero la pérdida de sangre era ya tan grave que no pudieron salvarle la vida y el joven murió antes de que pudiera ser estabilizado.

La investigación sostiene que la puñalada mortal no tuvo por qué producirse en el punto donde la víctima cayó desplomada, sino durante alguno de los tramos de la persecución que siguió a la pelea inicial.

Las cámaras de seguridad del local donde comenzó el altercado se han convertido en una pieza central para reconstruir la escena, identificar movimientos y fijar el papel exacto de cada uno de los participantes.

La Policía Nacional detuvo a dos hombres poco después de los hechos por su presunta implicación en la agresión y un tercer implicado llegó a presentarse posteriormente de forma voluntaria ante las autoridades.

En sede judicial, dos de los arrestados quedaron en libertad provisional por falta de indicios suficientes para atribuirles en este momento la autoría directa del homicidio, aunque la causa sigue abierta.

Los investigadores manejan la hipótesis de que en la agresión participaron más personas de las inicialmente detenidas, por lo que el análisis de grabaciones y testimonios sigue siendo decisivo para aclarar el recorrido completo de la violencia.

El crimen ha devuelto la alarma a vecinos y hosteleros del entorno de Cañadío y Puertochico, una zona donde los fines de semana concentran gran afluencia y donde episodios de tensión nocturna vuelven a quedar expuestos con crudeza.

Lo que empezó como un roce en la puerta de un pub acabó convertido en una cacería mortal en pleno centro urbano, con un joven desangrado en la calle y una investigación todavía abierta para determinar quién empuñó el arma que lo mató.

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1 Comentarios

  1. Bueno... por lo menos esta vez se mataron entre ellos y no cayó uno de aquí.

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