La causa por la muerte de David Salazar dio este viernes un giro judicial contundente en Badajoz, cuando la jueza ordenó el ingreso en prisión provisional de Juanfran, el hombre señalado por el crimen.
La decisión llegó después de que el acusado fuera puesto a disposición judicial tras varios días en dependencias policiales, donde había quedado bajo custodia desde el miércoles.
Ese mismo miércoles, durante el interrogatorio, el detenido terminó confesando los hechos y condujo a los agentes hasta el lugar en el que se encontraban los restos mortales de la víctima.
El caso permanece bajo secreto de sumario, una señal de que la investigación sigue abierta y de que todavía quedan extremos esenciales por aclarar sobre cómo se produjo la muerte.
David Salazar Expósito tenía 33 años, era padre de tres hijos y había desaparecido el domingo 7 de junio después de salir de casa con la intención de comprar dulces para los menores.
Su rastro se perdió tras dirigirse a una panadería del barrio de Suerte de Saavedra, en Badajoz, y la ausencia de noticias encendió de inmediato la alarma en su entorno más cercano.
La familia denunció la desaparición al día siguiente y, desde ese momento, comenzaron las batidas de búsqueda con voluntarios en varias zonas de la ciudad y sus alrededores.
Uno de los elementos que centró pronto las sospechas fue una grabación de seguridad que mostraba a David entrando en el establecimiento, sin que constara una salida acreditada por las imágenes conocidas hasta ese momento.
Finalmente, el cuerpo fue localizado en un camino de tierra situado entre las barriadas de Tulio y Cerro de Reyes, a menos de un kilómetro del domicilio de la víctima.
Las primeras hipótesis policiales apuntan a una violencia extrema, con la sospecha de que el acusado habría utilizado un martillo durante el ataque y una radial para intentar hacer desaparecer el cuerpo.
Después, los restos habrían sido trasladados en varias bolsas dentro de un coche hasta el punto en el que fueron abandonados, un detalle que agravó todavía más la conmoción en el barrio.
La autopsia fue practicada en el Instituto de Medicina Legal antes del entierro, celebrado el jueves por la tarde, mientras la familia intentaba despedirse de David en medio del impacto por lo ocurrido.
En paralelo, el delegado del Gobierno en Extremadura destacó el trabajo de los investigadores y se refirió también a los momentos de tensión vividos en Suerte de Saavedra, donde varios vecinos se encararon con agentes al creer que el detenido había regresado a la panadería.
Ahora, con Juanfran ya en prisión provisional, el foco queda puesto en reconstruir con precisión qué ocurrió desde que David entró en aquel local hasta que su cuerpo apareció en un camino, una distancia corta sobre el mapa pero insoportable para quienes siguen esperando todas las respuestas.
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