La tarde del sábado dejó una escena que sacudió una plaza céntrica de Vitoria-Gasteiz: varias llamadas al 092 alertaron de que una pareja se había desnudado y estaba manteniendo un acto sexual a pocos metros de una zona donde jugaban menores.
Cuando la patrulla de la Policía Local llegó a la plaza de Santa Bárbara, encontró a dos personas completamente desnudas y las detuvo como presuntas autoras de un delito de exhibicionismo ante menores.
Las personas arrestadas tienen 27 y 45 años, según la información coincidente difundida durante este lunes, y los hechos se situaron alrededor de las ocho de la tarde, en plena presencia de familias y viandantes.
La secuencia, según los relatos recogidos, se produjo junto a los jardines próximos a la zona de columpios, un punto muy transitado a esa hora y especialmente sensible por la presencia de niñas y niños en el entorno inmediato.
Según el relato coincidente de los testigos y de la información difundida, la mujer practicó sexo oral al hombre en público, un detalle que agravó la conmoción entre quienes presenciaron la escena y decidieron avisar de inmediato a la guardia urbana.
Los agentes actuaron tras recabar los testimonios de quienes estaban en la plaza y procedieron al arresto de ambos, una intervención que convirtió un episodio de estupor colectivo en un asunto ya encauzado por la vía penal.
Aunque fueron puestos en libertad pocas horas después, el caso seguirá su curso en un tribunal de Vitoria, donde se examinará si los hechos encajan en el tipo penal de exhibicionismo ante menores.
El Código Penal español castiga este delito con penas de prisión de seis meses a un año o, de forma alternativa, con multas de doce a veinticuatro meses, una horquilla que marca la gravedad jurídica de conductas cometidas ante menores de edad.
En este caso, el elemento decisivo no es solo que el acto se produjera en la vía pública, sino que ocurriera a escasa distancia de un espacio de juego infantil y, según los testimonios, a la vista de varios menores.
La plaza de Santa Bárbara, en el centro de la capital alavesa, estaba llena de gente aquella tarde, lo que multiplicó el impacto de una escena descrita por los presentes como tan repentina como difícil de apartar de la mirada.
La intervención policial se apoyó en las llamadas de aviso y en la constatación directa de lo ocurrido al llegar al lugar, una combinación que dio solidez inicial a la actuación y a la posterior imputación del presunto delito.
El caso ha vuelto a poner el foco sobre los límites penales de la conducta sexual en espacios públicos cuando existe exposición de menores, una frontera que la legislación española considera especialmente grave por el daño potencial que implica.
Por ahora no ha trascendido ninguna versión exculpatoria de los detenidos ni incidencias añadidas durante el arresto, mientras la causa queda pendiente de la valoración judicial de los hechos y de los testimonios reunidos en el lugar.
Lo que comenzó como una tarde corriente en una plaza concurrida terminó con dos detenciones, una investigación judicial abierta y una imagen perturbadora para quienes habían acudido allí con sus hijos a pasar unas horas de juego al aire libre.
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