Málaga cerró el fin de semana con una muerte que empezó de madrugada, en la calle Paquiro, junto a una discoteca del distrito de Cruz de Humilladero, donde una joven de 27 años sufrió una herida gravísima en el cuello tras una caída accidental.
El aviso entró sobre las 4.30 horas, cuando un testigo alertó al servicio de Emergencias 112 Andalucía de que la víctima necesitaba asistencia sanitaria inmediata en las inmediaciones del local de ocio.
Hasta la zona se desplazó una ambulancia, que la evacuó de urgencia al Hospital Regional Universitario de Málaga, el centro al que llegó ya con una lesión de enorme gravedad.
Los médicos tuvieron que intervenirla nada más entrar en Urgencias y, después de la operación, fue trasladada a la Unidad de Cuidados Intensivos, donde permaneció ingresada en estado crítico.
Pese al esfuerzo del equipo sanitario, la joven murió a causa de las heridas, según la actualización posterior del caso difundida este lunes, después de varios días de hospitalización.
Las primeras averiguaciones apuntaron a que la caída se produjo sobre unas cañas situadas en las inmediaciones de la discoteca, un detalle tan insólito como determinante en el desenlace.
La secuencia conocida hasta ahora sitúa el suceso en la madrugada del viernes al sábado, en una franja de máxima actividad nocturna en una zona donde se concentran locales y tránsito de personas.
Fuentes policiales señalaron que la caída fue accidental y que no se apreciaban indicios de criminalidad, por lo que no constaba una investigación abierta por un hecho violento provocado por terceros.
Esa conclusión inicial encaja con la información difundida durante el ingreso, cuando ya se hablaba de una precipitación accidental y de una lesión en el cuello que obligó a una cirugía de extrema urgencia.
En las horas posteriores al accidente también circularon versiones no confirmadas sobre un posible consumo de alcohol antes del suceso, pero ese extremo no ha sido validado de forma oficial y no cambia el núcleo comprobado del caso.
Lo que sí queda fijado por las fuentes coincidentes es el recorrido de la tragedia: aviso al 112, traslado inmediato, operación urgente, ingreso en UCI y muerte posterior en el hospital malagueño.
La crudeza del caso está en esa cadena de segundos y decisiones que separó una salida nocturna de un final irreversible, marcado por una herida letal en un punto especialmente vulnerable del cuerpo.
La muerte de la joven añade otra capa de impacto a un suceso que ya había conmocionado en Málaga cuando se conoció que seguía entre la vida y la muerte tras la caída.
Ahora, con el fallecimiento confirmado, la historia queda cerrada por el peor desenlace posible: una madrugada en la calle, una caída descrita como accidental y una vida de 27 años que no pudo ser salvada.
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