Murió el Indio Solari a los 77 años: el último silencio de una leyenda del rock argentino


Carlos Alberto «Indio» Solari murió este viernes 5 de junio de 2026 a los 77 años. La voz grave que convirtió canciones crípticas en himnos populares se apagó en su casa de Ituzaingó, en las afueras de Buenos Aires.

Una asistente lo encontró desvanecido cerca de una piscina cubierta durante la mañana. Los médicos de urgencias acudieron al domicilio, pero solo pudieron confirmar que el músico ya había fallecido.

Solari presentaba un golpe en la cabeza, posiblemente provocado por una caída. La Fiscalía ordenó una autopsia para establecer la causa de la muerte y las autoridades no informaron indicios de violencia externa.

Su familia confirmó el fallecimiento y anunció una despedida pública para que sus seguidores puedan darle el último adiós. Frente a la vivienda comenzaron a reunirse admiradores con flores y camisetas marcadas por décadas de canciones.

Desde hacía al menos diez años convivía con la enfermedad de Parkinson. El diagnóstico redujo sus apariciones, lo alejó de los escenarios y volvió todavía más hermética una vida pública que siempre había mantenido bajo control.

Nació en Paraná en 1949 y creció en La Plata, ciudad donde encontró el ambiente artístico que definiría su trayectoria. Allí conoció al guitarrista Skay Beilinson y, hacia 1976, comenzó a tomar forma Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.

Los Redondos avanzaron desde los circuitos marginales hasta convertirse en uno de los grupos más influyentes de América Latina. Su independencia de la industria, sus letras de múltiples sentidos y su relación directa con el público construyeron un fenómeno difícil de repetir.

Discos como «Gulp!», «Oktubre», «Un baión para el ojo idiota», «¡Bang! ¡Bang!... Estás liquidado», «Lobo suelto, cordero atado» y «Luzbelito» dejaron canciones instaladas en la memoria colectiva argentina.

Cada recital se transformaba en una peregrinación multitudinaria, acompañada también por tensiones con la policía. La muerte de Walter Bulacio tras ser detenido antes de un concierto en 1991 quedó ligada para siempre a esa historia y a la denuncia de la violencia institucional.

La banda se disolvió en 2001 cuando estaba en la cima de su reconocimiento. Tres años después, Solari regresó al frente de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado y abrió una etapa solista que prolongó su poder de convocatoria.

Con ese proyecto editó cinco álbumes, desde «El tesoro de los inocentes» hasta «El ruiseñor, el amor y la muerte». Su obra mantuvo intacta la mezcla de poesía oscura, ironía y retratos de un mundo hostil que había definido su voz.

Su última actuación presencial fue en Olavarría en 2017, ante una multitud estimada en unas 300.000 personas. El concierto terminó marcado por una avalancha que dejó dos muertos y volvió a mostrar la dimensión, y el riesgo, de sus convocatorias.

En sus últimos años siguió participando de manera remota en presentaciones de Los Fundamentalistas y reflexionó con frecuencia sobre la enfermedad y la muerte. Su retiro físico no debilitó el vínculo con seguidores que lo trataban como una figura casi mítica.

Ahora queda una casa rodeada de flores, una autopsia pendiente y una multitud enfrentada al silencio. El Indio Solari murió, pero la voz que durante décadas acompañó la furia y la incertidumbre de varias generaciones seguirá resonando donde vuelvan a sonar sus canciones.

Cuando el miedo te roba la voz, esto grita por ti

En situaciones de pánico, la garganta se cierra y pedir ayuda se vuelve imposible. Esta alarma personal está diseñada para romper el silencio ensordecedor de una agresión: un sonido de 140dB y una luz estroboscópica para disuadir y alertar cuando tú no puedes hacerlo.

Ver cómo funciona

Leer más

Publicar un comentario

0 Comentarios