La Fiscalía pide 15 años de prisión para un profesor de la Universitat de les Illes Balears acusado de agredir a su bebé recién nacido en Palma. El caso parte de unas lesiones detectadas cuando el menor tenía apenas siete semanas de vida y acabó ingresado en el Hospital Universitario Son Espases.
La acusación pública sostiene que el padre creó un clima de maltrato físico sistemático desde el nacimiento del niño, a finales de 2023. El bebé habría sufrido zarandeos, golpes y manipulaciones violentas durante sus primeras semanas, en una etapa de absoluta indefensión.
El escrito fiscal describe cinco delitos de malos tratos y lesiones en el ámbito familiar. La petición de condena incorpora las agravantes de parentesco y alevosía, por la relación directa con la víctima y por la edad del menor.
El primer episodio situado por la acusación ocurrió antes de que el niño cumpliera un mes. El bebé lloraba mientras estaba al cuidado de su padre y el acusado, incapaz de calmarlo, lo habría sacudido con fuerza para que dejara de llorar.
Días después se habría repetido una escena parecida. El bebé terminó sangrando por la boca y la nariz, una señal que obligó a su ingreso hospitalario durante aproximadamente una semana y que dejó el primer rastro médico de alarma.
El 20 de enero de 2024, el padre habría vuelto a zarandear al pequeño al menos dos veces. La acusación añade que lo inmovilizó entre sus piernas y apretó con fuerza cuando el llanto no cesaba.
La agresión más grave se sitúa en la madrugada del 25 al 26 de enero. La madre descansaba y el padre estaba a cargo del niño cuando el bebé despertó por la tos y comenzó a llorar.
En ese momento, el acusado habría golpeado repetidamente al menor en la espalda y le habría estirado y retorcido los brazos. La violencia se habría detenido cuando escuchó un crujido y vio que uno de los brazos del bebé quedaba colgando.
El traslado a Son Espases destapó la magnitud de las lesiones. Los médicos observaron fracturas en la clavícula, ambos húmeros, varias costillas y la tibia, además de hematomas, microhemorragias en la cabeza y tortícolis.
Los facultativos atribuyeron esas lesiones a malos tratos y activaron la alerta judicial. El juzgado de guardia y la Policía Nacional recibieron aviso tras la valoración médica, porque el cuadro no encajaba con un accidente ordinario.
El juez retiró de forma preventiva la guarda y custodia a los padres. Ambos fueron detenidos inicialmente y quedaron después en libertad con una orden de alejamiento respecto del bebé.
La causa contra la madre quedó archivada durante la instrucción. El procedimiento continuó contra el padre, que ha presentado un informe pericial para rebatir la acusación y defender otra lectura de las lesiones.
El bebé necesitó rehabilitación y tardó seis meses en recuperarse físicamente. Los médicos no han detectado secuelas por ahora, aunque advierten de que no pueden descartarse consecuencias futuras por la edad del niño y su proceso de crecimiento.
La vista oral ha quedado aplazada hasta el año que viene. La Fiscalía reclama también la retirada de la patria potestad y una indemnización de 35.000 euros para la madre por las lesiones, el daño moral y las posibles secuelas del menor.
0 Comentarios