Pamplona (Rochapea): Marcelo Celayeta, la Herida en el Pecho y la Noche del 8 de Diciembre



Pamplona, barrio de la Rochapea, madrugada del 8 de diciembre de 2025. La avenida de Marcelo Celayeta estaba casi vacía cuando alguien vio un cuerpo en el suelo.

Un hombre de 35 años yacía tendido con una herida punzante en el pecho. La escena no tenía épica, solo urgencia: llamar, correr, aguantar el pulso.

El detalle ancla de esa noche fue el gesto inmediato: el taponamiento de la herida, manos intentando comprar segundos mientras llegaba la ambulancia.

Después vino el hospital y el silencio pesado de los pasillos. La víctima pasó por la UCI y permaneció varios días entre la vida y el miedo.

Fuera, el barrio siguió andando, pero con otra forma de mirar. En las calles donde todo es rutina, una mancha cambia la memoria del lugar.

La investigación avanzó con el tiempo lento de las preguntas: quién, por qué, cómo se llega a dejar a alguien tirado en el asfalto.

El 16 de febrero de 2026, a primera hora de la mañana, se produjeron dos detenciones en la Rochapea. La hora exacta también se quedó grabada: 07:45.

Para entrar en el domicilio, se contó con apoyo especializado. Luego llegó el registro y la imagen de siempre: armas blancas, algunas de ellas prohibidas.

Las diligencias terminaron ante un juez. Uno de los detenidos ingresó en prisión provisional; el otro quedó en libertad.



Cuando un caso se mueve entre calles conocidas, la comunidad siente una mezcla rara: alivio por los arrestos y desasosiego por lo que ocurrió tan cerca.

Porque lo más inquietante no es la palabra “tentativa”, sino lo que implica: que alguien pudo morir y no lo hizo por cuestión de minutos.

La víctima evolucionó favorablemente, pero la recuperación no borra el instante en que todo se partió. El cuerpo recuerda lo que la ciudad intenta olvidar.

Rochapea no es un titular: es un barrio con portales, comercios y vecinos que se cruzan a diario. Y por eso duele más cuando la violencia se cuela.



Pamplona, 08/12/2025: un hombre fue hallado en Marcelo Celayeta con una herida en el pecho y terminó en la UCI. A veces la madrugada no trae calma: trae una advertencia que queda en la acera.

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