La confirmación oficial ha llegado como un mazazo definitivo: España ha registrado su primera víctima mortal por violencia de género de 2026 apenas cuatro días después de iniciar el año. La Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género ha ratificado este miércoles 7 de enero que el asesinato de la mujer de 38 años en Quesada (Jaén) es un crimen machista. La víctima, cuya vida fue segada en un paraje rural, se convierte en el triste número uno de una estadística que el país no logra frenar.
Los hechos se precipitaron la tarde del domingo 4 de enero. En el paraje conocido como Los Molinos, una zona tranquila y de difícil acceso en las afueras de Quesada, un vecino halló el cuerpo sin vida de la mujer. La escena del crimen era desoladora: presentaba heridas de arma blanca que evidenciaban una violencia extrema y personal. No había signos de robo ni de accidente; quien la mató quería asegurarse de que no sobreviviera.
La Guardia Civil actuó con una celeridad determinante. Pocas horas después del hallazgo del cadáver, los agentes detuvieron a un hombre de 65 años, expareja de la víctima. El presunto agresor no opuso gran resistencia y los indicios en su contra eran abrumadores desde el primer momento. La diferencia de edad entre ambos (casi 30 años) y la dinámica de control que él ejercía fueron claves para perfilar el móvil del crimen.
El dato más doloroso que ha trascendido de la investigación oficial es que la víctima no era una desconocida para el sistema. Figuraba en el Sistema de Seguimiento Integral en los casos de Violencia de Género (VioGén). Sin embargo, en el momento de su asesinato, el caso se encontraba "inactivo". Esto significa que, aunque hubo denuncias o intervenciones previas, las medidas de protección habían caducado o se consideró que el riesgo había disminuido, dejando a la mujer en una situación de vulnerabilidad letal que el agresor aprovechó.
El lunes 5 de enero, víspera de Reyes, Quesada vivió el día más triste de su historia reciente. El Ayuntamiento, en una decisión unánime y respaldada por el dolor de los vecinos, decidió suspender la tradicional Cabalgata de Reyes Magos. No había lugar para caramelos ni celebraciones cuando una vecina había sido asesinada. Las luces de Navidad se apagaron simbólicamente y las banderas ondearon a media asta en señal de duelo oficial.
El detenido pasó a disposición judicial ayer, martes 6 de enero, ante el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Cazorla, competente en la zona. Tras prestar declaración (o acogerse a su derecho a no hacerlo ante la contundencia de las pruebas), la jueza decretó su ingreso inmediato en prisión provisional, comunicada y sin fianza. Se le investiga por un delito de homicidio o asesinato, con las agravantes de parentesco y género.
La autopsia realizada en el Instituto de Medicina Legal de Jaén ha confirmado que la causa de la muerte fue un shock hipovolémico provocado por múltiples puñaladas. La mecánica del ataque sugiere un arrebato de furia o una ejecución a sangre fría en un lugar donde la víctima no tenía posibilidad de pedir auxilio ni de huir.
La confirmación de este asesinato eleva a 1.291 el número de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en España desde que comenzaron los registros oficiales en 2003. Es una cifra insoportable que pone de manifiesto, una vez más, las grietas del sistema de protección, especialmente en el entorno rural, donde el aislamiento geográfico puede jugar a favor del agresor.
La Junta de Andalucía y el Gobierno central han condenado enérgicamente el crimen. Las concentraciones de repulsa se han sucedido no solo en Quesada, sino en las ocho capitales de provincia andaluzas. El mensaje es unánime: "Ni una menos", pero la realidad de este 2026 ha demostrado que el terror machista no entiende de calendarios ni de propósitos de año nuevo.
Para la familia de la víctima, el dolor es inabarcable. Han perdido a una hija y hermana en circunstancias atroces. Los servicios de asistencia a víctimas de Andalucía han activado el protocolo de apoyo psicológico para los allegados, quienes ahora deben afrontar el duelo bajo el foco mediático de ser el "primer caso del año".
El perfil del agresor, un hombre de 65 años, rompe con el estereotipo de que la violencia machista es algo exclusivo de ciertas generaciones o estratos. Los expertos señalan que los agresores de edad avanzada suelen actuar movidos por un sentido de posesión arcaico y letal: "si no eres mía, no serás de nadie", una sentencia que parece haber dictado el final de esta mujer en Quesada.
El fallo en el sistema VioGén será objeto de revisión interna. Se cuestiona cómo se evalúa el riesgo cuando una víctima decide no continuar con el proceso o cuando pasa el tiempo sin incidentes visibles. Este "falso silencio" del maltratador a menudo se interpreta como seguridad, cuando en realidad puede ser el preludio de un ataque definitivo, como ha ocurrido en este caso.
Los vecinos de Quesada intentan volver a la normalidad, pero el ambiente sigue siendo pesado. En los cafés y plazas no se habla de otra cosa. La sensación de inseguridad y rabia es palpable. Todos se preguntan si se podría haber evitado, si aquella denuncia previa "inactiva" debió haber sido una alerta roja permanente.
El caso ha servido para reactivar la urgencia de renovar el Pacto de Estado contra la Violencia de Género. Las asociaciones feministas exigen que no se baje la guardia y que se doten de más recursos a los juzgados y fuerzas de seguridad de los pueblos, donde la protección a veces llega más despacio que en las ciudades.
La instrucción judicial continuará en los próximos meses. Se espera que el juicio se celebre con jurado popular en la Audiencia Provincial de Jaén, donde la Fiscalía pedirá previsiblemente la pena máxima, dada la alevosía del ataque y la relación previa.
Quesada, un pueblo conocido por su belleza natural y su tranquilidad, quedará marcado en la hemeroteca de 2026. La mujer de 38 años, cuyo nombre se suma a la lista de la vergüenza, no pudo ver los Reyes, pero su muerte ha obligado a todo un país a abrir los ojos, una vez más, ante la barbarie que convive entre nosotros.
0 Comentarios